El decoletaje

decoletaje barcelona

En los últimos años los talleres y empresas de mecanizados de precision han incrementado su automatización para competir en un mercado globalizado que ofrece multiplicidad de posibilidades, ya no sólo en nuestras fronteras, sino en cualquier país del mundo. Una ventaja, que a su vez, ha sido impulsada por la necesidad de adaptarse a la situación del momento que respondía a la rivalidad por ofrecer productos de calidad a bajos precios. Todo esto competía con el hecho de lograr unos costes bajos que incidieran, lo más mínimo, en el precio final del producto. Costos como los bajos salarios que se ofrecen en países en desarrollo, donde además hay mejores, por ejemplo, ventajas fiscales que favorecen al traslado de la producción a esas naciones.

Actualmente nos encontramos en un momento de constante cambio. Lo que triunfa hoy, mañana puede llevarnos a la perdición. Los pronósticos auguran grandes expectativas en el campo de los mecanizados de precision y en el desarrollo de tecnología cada vez más precisa y  rápida que nos permita incrementar el ritmo de productividad, así como, la calidad de los productos que ofrecemos.

¿Pero cuál es realmente esa futura prospección de los mecanizados de precision?

Probablemente avanzaremos hacia un punto que irá más allá de la simple automatización. Además de ésta, seguramente, muchos otros cambios se producirán en las tendencias que hasta ahora hemos visto estos últimos años, para incidir como se pronostica en la productividad, flexibilidad y rapidez del servicio.

Dentro de las empresas de mecanizados, un sector que se encuentra fuertemente en entredicho y que tiene el futuro pendiendo de un hilo, es el del decoletaje.

El nombre decoletaje proviene del francés “décolletage” y designa la fabricación de piezas de revolución (tornillos, ejes, bulones…) y operación final de corte de la pieza, mecanizando material en barra (o en rollo), separándola por arranque de viruta mediante una herramienta de corte, para una fabricación en serie, sea ésta en lotes pequeños, medianos o grandes.

Esa operación que define el decoletaje es el denominado, y conocido, tronzado o segado de la pieza, que consiste en este corte, o separación de la pieza de la barra, mediante una herramienta llamada segador.

El decoletaje se lleva a cabo, principalmente, en tornos automáticos. Estos tornos automáticos pueden ser controlados por levas (convencionales), o más recientemente, por la tecnología que predomina en el sector actualmente y que está a la expectativa de seguir evolucionando: el control numérico (CNC).

En decoletaje el rango de diámetros está comprendido entre los 0,1 milímetros y los 38 milímetros, aproximadamente. Más allá de estos rangos de diámetros, la forma de trabajo es diferente, pues se habla de precisiones muy milimétricas (una centésima de milímetro), o incluso menos.

Hablando, pero, del mundo del decoletaje actual, y según la corriente que están siguiendo los mecanizados de precision, una de las preocupaciones existentes hoy en día en el mundo del decoletaje, es la escasez de personal cualificado. Resulta paradójico, viendo la situación del momento y las tasas de paro actuales, que las empresas de mecanizados estén intentando contratar profesionales y personal cualificado, y no lo logren.

El crecimiento proyectado referente a las generaciones futuras, cuanto a la fuerza de trabajo que debe garantizar los oficios del futuro: en los próximos años será claramente dependiente de una generación surgida del denominado baby boom que ha habido en la última década. El problema, pues, radica en que nos enfrentamos a una pirámide poblacional con un acentuado hueco generacional que ha ocasionado la existencia de dos grandes grupos poblacionales: uno muy mayor, y otro demasiado joven.

Tanto es así que el problema principal de muchas empresas de mecanizados, no será la falta de pedidos y encargos, sino el no contar con suficiente personal cualificado para responder a esos clientes.

El futuro está a la vuelta de la esquina. El futuro es mañana mismo y tenemos que tratar de visualizarlo, aunque sea a grandes rasgos, para anticiparnos y seguir trabajando en él.

El surgimiento y desarrollo de esta industria del decoletaje ha sido un gran empuje, para la industria general de los mecanizados de precision, pero especialmente, por ejemplo, dentro del sector de la automoción.

La cotidianidad de nuestro día a día nos ha absorbido. Hoy es más que normal desplazarse de una punta a la otra de un territorio en un breve intervalo de tiempo, gracias a trenes que cubren estas distancias a velocidades, antaño, imposibles. Volar de un lado al otro del globo en pocas horas, conectarnos a la información mundial mediante cualquier dispositivo móvil: tablets, iPADs, smartphones… El mundo cambia, evoluciona constantemente a velocidad vertiginosa y nosotros, íntimamente integrados en la tecnología que se desarrolla, debemos hacer lo mismo.

Resulta extraño, viendo el transcurso de los hechos, observar como en algunos talleres y empresas de mecanizados todavía se vive al margen de las últimas tecnologías del decoletaje. Y, lo que es peor aún… saber que hay lugares en los que ni siquiera se preocupan por conocer esas nuevas herramientas que aparecen cada día; las nuevas máquinas y procedimientos que permiten mecanizar piezas cada vez más complejas.

Sin este conocimiento, en un entorno cada día más competitivo, la supervivencia se hace imposible sin innovar en maquinaria y procesos. El futuro de los mecanizados de precision y del decoletaje pasa por la innovación y la formación.

En Mecanica Curiel así lo intentamos. Ahora queremos saber vuestra opinión, ¿cuál es vuestra visión del taller de mecanizados de precision del futuro?

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